La confusión entre la EB-1 y la EB-2 NIW es uno de los errores más comunes entre solicitantes de visas basadas en méritos.

La confusión entre la EB-1 y la EB-2 NIW es uno de los errores más comunes entre solicitantes de visas basadas en méritos. Muchos creen que el NIW es “una versión ligera” de la EB-1 y, por comparación, asumen que solo personas extraordinarias pueden calificar. Esa lectura mezcla categorías que operan bajo estándares jurídicos totalmente distintos.
La popularidad de historias sobre talentos excepcionales —científicos premiados, artistas reconocidos, ejecutivos de alto impacto— ha generado la impresión de que todas las visas basadas en empleo funcionan bajo un criterio de prestigio. Sin embargo, el diseño normativo de cada categoría responde a propósitos diferentes.
La EB-1 premia notoriedad; la EB-2 NIW premia contribución.
La EB-1A, conocida como la categoría para extraordinary ability, evalúa reconocimiento sostenido y comprobable. Los criterios centrales incluyen:
La lógica es clara: USCIS busca señales de prestigio público y certificaciones externas de excelencia.
La EB-2 NIW opera bajo una premisa distinta: autorizar la residencia a profesionales cuyo proyecto aporta al interés nacional de Estados Unidos.
El estándar, basado en Matter of Dhanasar, se centra en:
No se exige fama, premios, ni visibilidad mediática. Tampoco reconocimiento internacional.
Un solicitante sin premios puede obtener una NIW; uno con premios puede ser negado si su proyecto carece de impacto.
Comparar la EB-1 con la EB-2 NIW es confundir variables incompatibles.
Mientras la EB-1 evalúa al individuo, la NIW evalúa el proyecto.
Mientras la EB-1 mide reputación, la NIW mide contribución potencial.
Mientras la EB-1 se basa en la excepcionalidad, la NIW se basa en utilidad nacional.
Esa diferencia estructural cambia completamente la estrategia del caso.
El análisis práctico suele seguir un patrón:
Lo relevante no es cuán “extraordinaria” es la persona, sino cuál categoría se alinea mejor con su perfil y evidencia disponible.
La EB-1 y la EB-2 NIW son visas distintas, con fundamentos jurídicos distintos y con tipos de evidencia distintos. La primera exige reconocimiento; la segunda exige un proyecto con impacto nacional. Confundirlas frena a quienes sí podrían calificar al NIW, pero se autodescartan por estándares que no les corresponden.
¿La EB-2 NIW requiere premios?
No. Esa es una exigencia de la EB-1.
¿Puedo aplicar al NIW sin prensa o reconocimientos?
Sí. La categoría evalúa el proyecto, no la fama del solicitante.
¿Qué categoría es más fácil?
No se trata de facilidad, sino de estrategia según el perfil del solicitante.
¿Se puede aplicar a ambas?
Sí, pero requieren narrativas y evidencias distintas.
¿Qué causa más confusión entre ambas?
La creencia errónea de que toda visa basada en mérito exige prestigio público.