Uno de los mitos más extendidos en el mundo migratorio es que la EB-2 NIW exige premios, prensa o reconocimiento público para ser aprobada.

Uno de los mitos más extendidos en el mundo migratorio es que la EB-2 NIW exige premios, prensa o reconocimiento público para ser aprobada. Esta creencia desalienta a profesionales que sí cumplen los criterios, pero que se descartan anticipadamente por comparar la NIW con categorías que no corresponden.
La confusión surge por el peso mediático de la categoría EB-1, diseñada para individuos con prestigio demostrado: premios, publicaciones, prensa, liderazgo extraordinario.
Esa lógica no aplica en la EB-2 NIW. Son categorías distintas, con propósitos distintos y estándares jurídicos distintos.
La NIW no evalúa celebridad ni notoriedad pública; evalúa contribución potencial al interés nacional.
El estándar de adjudicación, basado en Matter of Dhanasar, exige demostrar tres elementos:
El proyecto debe abordar un problema relevante dentro de la economía, la ciencia, la salud, la cultura o la sociedad estadounidense.
El impacto debe trascender niveles locales y tener relevancia para el país.
Esto se demuestra con trayectoria, experiencia, evidencia técnica y cartas de experto, no con premios.
Ninguno de estos criterios menciona prensa, reconocimientos o visibilidad mediática.
Los premios ayudan en categorías como la EB-1A, pero en la NIW no tienen peso determinante. El enfoque es funcional, no ornamental: USCIS quiere ver el valor del proyecto, su aplicabilidad y la capacidad real del solicitante para ejecutarlo.
Una persona sin premios puede obtener una NIW. Una persona con múltiples premios puede ser negada si su proyecto no cumple el estándar.
Los casos aprobados muestran patrones:
La ecuación es simple: la NIW no pide galardones; pide estrategia.
El temor a “no tener suficiente reputación” hace que profesionales de áreas sociales, empresariales, educativas o creativas descarten la categoría. Esa autolimitación no tiene fundamento legal.
La EB-2 NIW está diseñada para proyectos con impacto nacional, no para concursos de visibilidad.
La EB-2 NIW no premia fama ni reconocimiento público. Evalúa proyectos que aportan al interés nacional y personas con capacidad real para ejecutarlos. Los premios pueden ser un accesorio; nunca el requisito. Quien crea que solo la notoriedad garantiza la aprobación está mirando la categoría equivocada.
¿La EB-2 NIW exige premios o prensa?
No. Esa es la lógica de la EB-1, no de la NIW.
¿Entonces qué evalúa el NIW?
Proyecto, mérito sustancial, importancia nacional y capacidad profesional.
¿La falta de reconocimientos afecta mi caso?
No. Lo determinante es la estructura del proyecto y la evidencia técnica.
¿Puedo aplicar sin publicaciones?
Sí, siempre que la evidencia demuestre capacidad real y aportes verificables.
¿Cuál es el error más común?
Descartar el NIW por creer que exige fama o premios.